En el libro La Soberanía de Dios por A.W. PINK. Se nos dice
enfáticamente que el Sacrificio de la Cruz por la redención del mundo alcanza
solo a unos pocos porque así está decretado por Dios: O sea, su misericordia
está limitada para otros. Confundiendo Decreto y Presciencia como una misma
cosa. Intentaré dar una explicación para mayor comprensión. Dios con el atributo
de su Presciencia tiene el conocimiento preciso y exacto de todo acontecimiento,
pasado, presente y futuro. Puesto que para Dios, que no está sujeto al tiempo,
todo es un presente continuo.
De estos acontecimientos que Él conoce con anterioridad, muchos de ellos están
en total desacuerdo con su voluntad y por lo tanto no puede ser su Decreto, sino
su Presciencia. O sea, Dios nos da los Diez Mandamientos, pero no decreta que
los incumplamos, sino que tiene el total conocimiento de que vamos a
incumplirlos: Hasta tal punto, que ya había decretado la muerte de su amado
hijo por nuestros pecados de desobediencia. A la luz del contexto de toda la
Biblia vemos que esto es así. Voy a citar algunos de los muchos textos que
confirman lo anteriormente dicho. Como todos sabemos, Dios decretó el crear a
este Planeta tan complejo y hermoso con todos los animales y todos sus frutos en
general. Posteriormente crea al hombre a su imagen y semejanza y le hace
depositario del mismo. Puesto que era un ser formado a su propia imagen, y por
lo tanto con libertad de decisión, le da un mandamiento diciéndole: De todo
árbol del huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no
comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Gn. 2: 16,17. De
no haber un libre albedrío, sería incongruente dar algún mandamiento al que
estaría programado a no cumplirlo. Después de su caída, y estar muerto
espiritualmente le da Los Diez Mandamientos. En este segundo caso vuelve a hacer
uso de esa preciosa libertad que Dios en su Soberanía le dio en el principio, y
de nuevo infringe también estos mandamientos, quedando ante la Justicia Divina
como reo de muerte eterna. ¿Acaso Dios había decretado que el hombre le
desobedeciera?: En ninguna manera: Pero en su Presciencia sabía que lo iba a
hacer. Y debido a esto, y desde antes de la fundación del mundo, ya había
decretado la solución, entregando a su amado Hijo como cordero sin mancha ni
contaminación para que todo aquel que en El creyere no se pierda sino que tenga
vida eterna. Nuevamente el hombre hace uso de las facultades que Dios le dio en
el principio de la creación, de elegir o rechazar el mensaje de la salvación en
Cristo.
Ahora voy a copiar literalmente lo que nos dice Dios por medio de su Palabra. Ro.
5: 1 al 21. Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio
de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta
gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria
de Dios. Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones,
sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la
prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido
derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Esto
concuerda perfectamente con la cita de Jn. 7: 37 al 39 que dice: En el último y
gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno
tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura,
de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del espíritu que habían de
recibir los que creyesen en El; pues aún no había venido el Espíritu
Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado. En el libro La Soberanía de
Dios dice todo lo contrario; antes se recibe al Espíritu para poder creer. De
nuevo sigo con la cita de Romanos y desde su verso 6: Porque Cristo, cuando aún
éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá
alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.
Más Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo
murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por Él
seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con
Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados seremos salvos
por su vida. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el
Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación. Por
tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la
muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se
inculpa de pecado.
No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aún en los que no pecaron
a la manera de la trasgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.
Pero el don no fue como la trasgresión; porque si por la trasgresión de aquel
uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el
don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo. Y con el don no
sucede como el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a
causa de un sólo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas
transgresiones para justificación. Pues si por la trasgresión de uno sólo reinó
la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que
reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia. Así que como
por la trasgresión de uno vino la condenación a todos los hombres,
de la misma manera por la justicia de Uno vino a todos los hombres la
justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un
hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la
obediencia de Uno los muchos serán constituidos justos. Pero la ley se
introdujo para que el pecado abundase; más cuando el pecado abunda, sobreabundó
la Gracia; para que así como el pecado reinó para muerte, así también la
Gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor
nuestro. En 2ª Co. 5: 17 al 21 nos dice: De modo que si alguno está en
Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas
nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por
Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación que Dios estaba en Cristo
reconciliando consigo al mundo, "Pero no a unos cuantos", no tomándoles
en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la PALABRA DE LA
RECONCILIACIÓN. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios
rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con
Dios. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros
fuésemos hechos justicia de Dios en El. Por lo dicho anteriormente, queda
clarísimo que la palabra muchos se refiere a todos los hombres.1ªJn. 2: 2, que
nos sigue diciendo: Y Él es la propiciación por nuestros pecados; y no
solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
También en Ro.11: 32 dice: Porque Dios sujetó a todos en desobediencia,
para tener misericordia de todos. Pero no de algunos, como deduce A.W.
PINK. en su libro: ¡Sea Dios veraz y todo hombre mentiroso! Esta mentira es
inculcada por Satanás en nuestras mentes, aunque nosotros no nos demos cuenta de
tan endiablada sagacidad.
Como sello de oro a todo lo expuesto, mencionaré otras preciosas palabras de
nuestro amado Salvador: Cuantas veces quise juntar a tus hijos como la
gallina recoge a sus polluelos bajo sus alas y no quisiste. ¿Que más puedo hacer
a mi viña que no haya hecho por ella? ¿Porque‚ moriréis o casa de Israel?
En otra ocasión decretaba: Todas las almas son mías, el alma que pecare
ciertamente morirá. Los que somos padres, y yo lo soy de cinco queridísimos
hijos, podemos figurarnos perfectamente cuando Dios nos ruega por medio de los
Apóstoles que nos reconciliemos con El. Y me pongo a pensar: Si mis hijos
estuvieran tentados a tocar un cable de alta tensión, les rogaría
encarecidamente: ¡No lo hagáis hijos míos! En este caso no es tanto la
desobediencia sino las consecuencias de la misma; pues les acarrearía la muerte.
Y nosotros tenemos un Padre de Amor Infinito, que no quiere la muerte del
pecador, sino que se arrepienta y viva. Mi amor a mis hijos como padre es
ridículo al lado del suyo: Pues; DIOS ES AMOR. Este Dios tan Santo y
Sublime, me cautiva cuando me ruega: ¡Reconcíliate conmigo! Este es el mayor y
mejor ruego de Amor que pueda haber en todo el universo. Al escribir estas
palabras me he emocionado en gran manera. ¿Tú no querido hermano?
Este hermano en su libro también nos dice, que la fe es un don de Dios. Si así
fuera, el que no agrada a Dios sería porque Él no quiere, puesto que la Biblia
nos dice que sin fe es imposible agradar a Dios. Dios no puede estar en contra
de su propio deseo. Por lo tanto esa deducción no encaja con la voluntad de
Dios. En Ro.3: 27, se nos dice que la fe es un mandamiento, y en Mr.11:
22 nos manda que tengamos fe en Dios. En cambio el don de la salvación es
por gracia que se consigue por medio de la fe, que es creer al mensaje del
Evangelio. Aún más claro nos lo dice Ro.5: 2: Por quien tenemos entrada por
la fe a esta gracia. Podemos interpretar lúcidamente que somos salvos por
gracia, y esta gracia no es de nosotros, es un don de Dios que se consigue
por medio de la fe, que es creer a Dios. Queda claro que la fe no es un don
de Dios sino el medio para conseguir el don de la salvación. De esta forma
podemos entender cuando Jesús nos dice que tengamos fe en Dios a título de
mandamiento. Como también nos dice: La fe viene por oír la Palabra de Dios.
A.W. FIN, dice; que el Espíritu Santo ilumina a unos para salvación y a otros
deja en la condenación porque Él es Soberano en el ejercicio de su poder al
igual que el Padre y el Hijo. Y todo porque es Soberano en unión con las otras
dos personas de la Trinidad. Parece ser que su mente está cegada y confundida
con el verdadero significado de la Soberanía de Dios, al perder de vista sus
demás Atributos; como por ejemplo: Que la misericordia de Dios es desde la
eternidad y hasta la eternidad, y que Dios sujetó a todos en desobediencia para
tener misericordia de todos. ¿Acaso esto no viene de la Soberanía de
Dios? Todo lo que Dios hace es bueno en gran manera, según Génesis. Y por si
todo esto fuera poco nos dice A.W. PINK que: Es evidente que Dios sabe por
anticipado lo que será porque Él ha decretado lo que ha de ser. Además sigue
recalcando que los acontecimientos son el efecto de su propósito eterno; y que
cuando Dios ha decretado que algo ha de ser Él sabe que será. Dios jamás
programaría el pecado de sus criaturas. ¡Esto es culpar a Dios de todo lo malo
que acontece y pueda acontecer en este mundo! Me quedo impactado y confundido de
como pueden salir estas palabras del corazón de un creyente que tenga una
comunión íntima con el Dios de Amor. Conozco personalmente a maestros y teólogos
de la Palabra; pero por sus enseñanzas se ve que no tenían una relación íntima y
genuina con el Dios de la Palabra. No encuentro otra explicación. Solo Dios lo
sabe: Queda claro que Dios sabe que el hombre iba a pecar pero el saber no
implica que lo haya decretado. Jamás Dios decretará el pecado, que es el
causante de la muerte de su amado hijo ¡Que Dios le perdone!
Ahora quiero exponer el verdadero significado de los planes eternos de Dios
concerniente a sus propios actos y decretos, “pero no al de sus criaturas”,
puesto que El sabía que desobedecerían. En su Consejo Eterno planeó el crear los
cielos y la tierra, y así fue: Luego plantó en la tierra hierba plantas y
árboles de toda especie, y fue así: Después a todos los animales del mar, de la
tierra y del aire según su especie, y fue así: A continuación crea al hombre a
su imagen y semejanza, varón y hembra los crea: y vio Dios que era bueno en gran
manera. Dios en su Presciencia sabía del pecado del hombre, y decreta antes de
la creación la solución a este pecado, encarnando en María virgen para después
morir y resucitar y pagar por los pecados de todo el mundo: Y así fue,
puesto que son actos personales, y nada ni nadie ha podido obstaculizar sus
planes y Consejos Eternos. ¡Que para El sea la Gloria! Además, también tiene
programado en ese Consejo Eterno, el venir a Reinar a esta tierra y así lo hará:
Después la destrucción de este planeta con los hombres impíos. Después un
glorioso y eterno final en una nueva creación, donde morarán todos aquellos que
en humildad han reconocido sus pecados y han aceptado que la sangre de Jesús les
limpia de todos ellos. Donde estaremos adorando en la presencia de Aquel que nos
amó hasta lo sumo. ALABADO SEA SU NOMBRE.
Esto es lo que yo entiendo de la preciosa y Santa Palabra de Dios. Los planes de
Dios son infalibles: Los de los hombres falibles. Pero Dios que es Amor envió a
su Hijo Unigénito para que todo el que crea no se pierda sino que tenga vida
eterna. Preciosa, gloriosa, eterna e infalible, la solución de nuestro gran Dios
y Salvador, cuando estábamos sin esperanza y sin Dios en este mundo. Te amamos
Señor, porque tú nos amaste primero. GRACIAS PADRE EN EL NOMBRE DE JESÚS.
Dios en su Soberanía sabía lo que el hermano A.W. PINK escribiría en su libro, y
lo que yo estoy escribiendo en este justo momento. Si esto estuviese decretado
por Dios: ¿a favor de quien estaría, conociendo que la verdad es sola una?
Podemos con este ejemplo diferenciar que: Dios tiene conocimiento de que sólo
uno está en lo cierto, y que el otro está equivocado. Por lo tanto Él no ha
decretado lo que nosotros dos hemos escrito, pero sí tenía el conocimiento desde
antes de la fundación del mundo de estas dos situaciones. Aquí podemos observar
nítidamente nuestro libre albedrío, donde cada uno de nosotros hemos expuesto lo
que hemos interpretado con toda honestidad, pero una de nuestras
interpretaciones no concuerda con la verdad de Dios. Por lo tanto no es Decreto
sino Presciencia. Dios en su plena y absoluta Soberanía tenía conocimiento de
nuestro pecado pero no decreto que así fuera, sino todo lo contrario; Su decreto
Soberano fue este: Todas las almas son mías, el alma que pecare ciertamente
morirá. Todos sabemos para que murió; para quitar de en medio el pecado. SU
DECRETO FUE SU MUERTE, NUESTRO PECADO SU CONOCIMIENTO. Que por eso tuvo que
morir. No encuentro otras palabras, pero cuanto me gustaría haceros reflexionar,
porque tengo claro que ni unos ni otros lo hacemos de mala fe, pero algunos
estamos equivocados o engañados por Satanás. Por lo tanto, podemos decir con
plena seguridad que la Presciencia de Dios en cuanto al pecado del hombre no
implica Decreto, sino solo y exclusivamente conocimiento del pecado. Dios no
puede decretar la desobediencia, puesto que esta ha sido la causa de la muerte
de su Unigénito Hijo, y además es contraria a sus preciosos y excelentes
Mandamientos. ¿Es posible que esto no se entienda? ¡Tenemos una gran
responsabilidad, y por lo tanto debemos esforzarnos para buscar la unidad en el
vinculo del amor! que fue el gran deseo de nuestro amado Salvador cuando rogó al
Padre por ésta.
Yo por mi parte no dejo de orar por esta unidad de todos los cristianos, pues
es el fundamento para que el mundo crea que Dios envió a su amado hijo al mundo
para morir por todos, y no por unos cuantos como este hermano dice. Vuelvo a
repetir; ¡sea Dios veraz y todo hombre mentiroso! Satanás pone en nuestras
mentes mentiras, sin que seamos conscientes de las mismas para conseguir su gran
propósito: Dividir al Pueblo de Dios para que el mundo no crea. Todo lo
contrario del deseo de Jesús en su oración; unidad para que el mundo crea.
Tenemos que ser conscientes de las repercusiones tan nefastas que conlleva el
libro de La Soberanía de Dios de A.W. PINK. Aunque como tengo claro lo hace de
buena fe, pero al parecer no tiene un conocimiento completo de todo el consejo
de Dios. Pues de tenerlo, espero no diría tantísimos disparates. La buena fe no
basta, pues hay que acompañarla con el conocimiento riguroso y estricto de toda
la Palabra. Me acuerdo del Apóstol Pablo, tenía mucha fe cuando perseguía a los
cristianos, pero no tenía conocimiento del Mesías, que es el autor y consumador
de la verdadera fe: Hasta tal punto que Jesús le tuvo que decir: ¿Por que me
persigues? A Pedro también le dijo: Apártate de mi Satanás que no conoces las
cosas de Dios sino las que son de los hombres. Por supuesto tanto Pablo como
Pedro tenían fe pero estaban faltos de conocimiento. Esto mismo es lo que sucede
cuando se deducen doctrinas sin estar al amparo de todo el conocimiento de la
Palabra. Siempre he oído decir, que de acuerdo con la hermenéutica bíblica no se
deben de enseñar doctrinas a la luz de textos dudosos habiendo otros
explícitamente claros, como sucede en todo lo anteriormente estudiado y
reflexionado imparcialmente, buscando sólo la respuesta en la Palabra de Dios y
no deducciones nuestras de la misma. Este hermano nos cita Ro. 3: 11, que es una
referencia del Apóstol Pablo de los Salmos, pero omite desde el verso 19 al 31
que nos revela la solución al problema de esa cita en la que este hermano
enfatiza sus deducciones totalmente equivocadas, pues estas hablan de la ley del
primer pacto. Por favor lean también del 19 al 31. En el verso 19 y en el 21 hay
dos peros de vital importancia. Estos son la solución que Dios nos da por medio
del nuevo pacto. La cita del verso 11 es referencia al primer pacto, que como
todos sabemos es el de la Ley y que nadie podía cumplir como muy bien cita este
hermano sobre verso 11 de Ro. 3. Así que, por nuestras transgresiones y pecados
hemos creado una barrera infranqueable y no podíamos tener acceso al Trono de la
Gracia. Pero cuando Cristo en la cruz pronunció las palabras: CONSUMADO ES, el
velo del Templo se rasgó de arriba a bajo, puesto que el pecado del hombre fue
ya redimido, y en este caso podemos tener acceso al Trono de la Gracia para
confesarle nuestros pecados y ser rociados con su preciosa sangre, siendo El,
fiel y justo para perdonarlos todos. Desde ese justo momento la raza
humana entra en un nuevo Pacto, el de la Gracia y la Misericordia, que pasa por
alto al hombre los pecados pasados y los pecados de ignorancia, mandando a todo
hombre y en todo lugar a que se arrepienta y que se bautice en el nombre de
Jesucristo para perdón de sus pecados y reciba el don del Espíritu Santo. (Hch.2:38)
Esto concuerda con He.4:16. Acerquémonos, pues, confiadamente al tono de
la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Preciosa invitación esta. Si es que deseamos como niños recién nacidos la leche
espiritual no adulterada, para que por ella crezcamos para salvación, si es que
hemos gustado la benignidad del Señor según se nos dice en 1ª.P. 2:1,3. En Ro.10:4
al 13, dice: Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel
que cree. Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El
hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas. Pero la justicia que es por la fe
dice así: No digas en tu corazón: ¿Quien subirá al cielo? (esto es, para traer
abajo a Cristo); o, ¿quien descenderá al abismo? (esto es, para hacer subir a
Cristo de entre los muertos). Mas ¿que dice? Cerca de ti está la palabra, en tu
boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos; que si
confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios
le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para
justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice:
Todo aquel que en Él creyere, no será avergonzado. Porque no hay diferencia
entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con
todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor,
será salvo. En 2ª Co. 1,2. También se nos dice: Así, pues, nosotros, como
colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia
de Dios. Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te
he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día
salvación. Y en He. 5:9, dice: Y habiendo sido perfeccionado, vino a ser
autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. Y en 7:22 al 25
declara: Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto. Y los otros
sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían
continuar; más este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio
inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por Él
se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
Ahora voy a poner un ejemplo para ilustrar el gran amor de Dios. Supongamos que
un padre de familia tiene dos hijos, y estos en desobediencia al padre se bañan
en un lugar de muerte segura. El padre que observa la situación y teniendo
facultad para salvarlos, es movido a misericordia y escoge a los dos y los
salva. Eso mismo haría cualquier padre de este mundo por muy malo que fuese. Si
nosotros siendo malos damos buenas dádivas a nuestros hijos por amor a ellos;
cuanto mas nuestro Padre celestial no nos dar todas las cosas. El amor de Dios
al lado del nuestro, sobrepasa todo entendimiento. ¿Como se puede deducir que el
DIOS DE AMOR escoja a uno y deje al otro? Esta es la aberración más grande que
pueda haber en todo el universo. ¡Que Dios les perdone, pues no saben lo que lo
que dicen! Está clarísimo en la Palabra de Dios, que uno de estos hijos no
acepta lo que Dios en su amor les ofrece gratuitamente. No culpemos a Dios de
que uno de ellos no le acepte; pues ha sido su decisión, en base a esa preciosa
libertad en la que Dios en su Soberanía le ha placido crearlo. ¿O es que se duda
de su Soberanía a pesar de hablar tanto de ella? ¿Que está pasando aquí? Cosas
muy extrañas y contradictorias a la luz de toda revelación. ¡INCREÍBLE!
Yo me pregunto: ¿Como es posible que hermanos que tienen gran responsabilidad en
el ministerio, hayan caído de la verdad en la cual han vivido y enseñado muchos
años? ¡JAMÁS LO PODRÉ ENTENDER!
Hermanos; a veces somos tan arrogantes y consentidos en nuestra propia opinión,
que perdemos de vista la gran sutileza del padre de mentira que puede usarnos
para sus propósitos aún usando la Palabra de Dios, como lo hizo con el mismo
Jesús y con otros muchos como nos relata la misma Palabra. Tenemos en común un
gran adversario, y nunca debemos perderlo de vista. Cuando yo menciono en esta
meditación que, sea Dios veraz y todo hombre mentiroso, me estoy refiriendo a
esto mismo; que Satanás nos usa poniendo en nosotros la mentira, como también lo
hizo con Adán y Eva. ¿O no fue así? Por lo tanto cuando somos engañados por
Satanás estamos mintiendo, aunque no seamos conscientes de esa mentira como
mencioné antes. Ahí está la astucia del maligno. El mismo Jesús nos advierte que
los hijos de las tinieblas son más sagaces que los de la luz: Y en base a esto
nos vuelve a decir; sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas. Por
lo tanto, los que perdemos de vista esta advertencia estamos menospreciando el
sabio consejo del Dios Soberano, nuestro gran Señor y Salvador. Así que; nuestra
prudencia debe ser exhaustiva y rigurosa cuando tratemos de doctrinas que pongan
en juego el gran Amor de Dios y su eterna Misericordia. Observemos lo que dice
la Palabra: Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a
todos los hombres. (Tito 2:11) Pero no a algunos como deduce este
hermano y otros más en sus escritos. Dios no hace acepción de personas. Y la
Palabra nos revela el por que: Porque el Justo pagó por los injustos para
llevarnos a Dios. ¿O acaso hay alguien justo? La Palabra nos dice NO. Y
en base a esta Palabra nadie queda exento de la gracia de Dios. Por este mismo
motivo nos revela su Palabra, que sujetó a todos los hombres en desobediencia
para tener misericordia de todos. ¡O profundidad de las riquezas de la
sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuan insondables son sus juicios, e
inescrutables sus caminos! (Ro.11:32 y 33) El verso 33 está en perfecta armonía
con su contexto, ensalzando las riquezas de su gran misericordia. Algunos
hermanos citan este verso 33 como muletilla cuando hay algo dificultoso de
interpretar, sacándolo de su precioso y hermoso contexto, que es la
permisividad de Dios en la desobediencia de todos los hombres para tener
misericordia de todos. ¡Cuan profundo es su Amor! Y algunos no llegan a
comprender lo sublime y profundo de este texto, hasta tal punto que lo
desacreditan con sus particulares deducciones. Que Dios les perdone, pues creo
que lo hacen por ignorancia de las riquezas de su gran misericordia, que son
desde la eternidad y hasta la eternidad. ¡Gloria a El por los siglos de los
siglos!
Independientemente de todo lo expuesto, ruego que lean los siguientes textos de
la Palabra de Dios. 2ª Cr. 7:14. Sal. 25: 6,7. 32: 5,6. 130: 1 al 8. Is.1:16 al
20. 38.17. 53:5 al 12. 59:2. Ez. 33:14. Zac. 7:14. Mt. 26:28.
Mr. 3:28. Jn. 1:29. 16:8 al 11 Hch. 3:19,20. 22:16. Ro.5:6. 6:23. 8:1 al 19 1¦
Co. 15:21 al 57. 2¦ Co. 5:19 al 21. Ga. 1:4. 3:22 al29. 4: 1 al 7. Ef. 2:1 al
10. Col. 2:10 al 15. He.2:9al 18. 9:14 al 17. 12: 1,2. 1¦ P. 2:24,25. 3:18.
4:1,2. 1¦ Jn.1:9. 2:2. 3:5. Ap. 1:5.
Confío plenamente en el Señor, de que este pequeño estudio hará reflexionar a
hermanos que con sinceridad y humildad investiguen cuidadosamente sobre la
doctrina de la predestinación y las graves repercusiones que ésta conlleva al
basarse en la Soberanía de Dios. Pues la Palabra de Dios no puede ser
quebrantada, y en este caso lo hacen infinidad de veces, contradiciendo lo que
Dios dice en su Palabra con sus deducciones personales, pasando por alto la
cantidad de textos tan abrumadores, de los cuales en este estudio se citan
muchos; teniendo en cuenta que hay muchísimos más en el contexto general de toda
la Biblia.
Ahora voy a entresacar de las paginas del libro; La Soberanía de Dios, de
A.W.PINK lo que sigue: En sus paginas 21 y 22 niega de una forma incomprensible
el que Dios se halla propuesto la salvación de toda la humanidad, y que su Amado
Hijo tampoco murió con la intención expresa de salvar a toda la raza humana, y
que el Espíritu Santo no procura ganar al mundo para Cristo. Estas
afirmaciones están próximas a la blasfemia, ridiculizando los hermosos y
preciosos deseos de nuestro gran Dios en su Trinidad expresados en toda la
Biblia, como he mencionado anteriormente. Recordar‚ uno de tantos: Mirad a
mi, y sed salvos, todos los términos de la tierra. Este es el gran y
único propósito de Dios; hasta tal extremo que envió a su amado hijo, para que
todo el que crea no se pierda sino que tenga vida eterna. Así que; los que se
pierden no es por la voluntad de Dios, sino todo lo contrario, por rechazar
su preciosa y Soberana voluntad. Aquí se observa con una claridad absoluta
la libre decisión del hombre para aceptar o rechazar el gran deseo amoroso de
Dios, como puede verse en cientos de pasajes de toda la Biblia. No culpemos a
Dios por la perdición de los incrédulos; es su propia decisión. Dios es
Soberano, y ha querido crear al hombre libre y responsable, y en base a
esa responsabilidad y libertad puede aceptar o rechazar el gran deseo de su
Creador. Dios no quiere a su lado a personas programadas para tal fin, sino a
personas que libre y voluntariamente se arrepientan y acepten la obra de Amor
más sublime que pueda haber; ¡LA REDENCIÓN!
En la pagina 27 del mencionado libro nos dice que Dios concede su gracia al
que quiere, como si Dios hiciera acepción de personas. Pasando por alto
que el Justo pagó por los injustos para llevarnos a Dios. Se desprende con
una claridad total, que Dios quiere dar su Gracia a todos, pero sólo se la da a
aquellos que la aceptan. El es un Padre de Amor, y no hace discriminación de
ninguna de sus criaturas, puesto que su hijo pagó por todos.
Quedando clarísimo que la salvación es por gracia y jamás por obras para que
nadie se gloríe. Pero se la da, solo y exclusivamente a aquellos que la quieran
recibir. Dios no impone la gracia, la ofrece, como nos dice el texto de Jn.7.37
al 39.Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la
Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Y nos la da gratuitamente
"gracia" del agua de la vida. Más clara no puede ser su Palabra. Pero hay
quienes no la entienden y por lo tanto la tuercen y desacreditan con sus
deducciones tan personales y contradictorias a la propia Palabra de Dios.
En las paginas 48 y 49 dice; que todo lo que el hombre es, desee o planee, es
la voluntad de su hacedor lo que acaece, y que el corazón del hombre está en
manos de JEHOVÁ, y que Él a todo lo que quiere lo inclina y está por completo
bajo el control gubernamental del Todopoderoso. Jamás Dios, puede inclinar
al hombre al pecado, que es el causante de la muerte de su amado Hijo, como
mencioné antes. ¿Es posible que el que escribe estos disparates conozca todo el
consejo de Dios? Creo que no, que sería lo mejor, porque de lo contrario tendría
mis dudas de que fuese convertido, pues está siendo un detractor de la Palabra
de Dios en la gran mayoría de sus deducciones, al no tener en cuenta lo que dice
Dios en su Palabra, si no todo lo contrario.
En la pagina 54 en su encabezamiento cita A.W.PINK, el texto de Ro. 11:33,
omitiendo el 32 que es el fundamento del siguiente. Al parecer lo hace
premeditadamente, puesto que él no cree que Dios tenga misericordia de todos
como se desprende en la segunda línea de su escrito. En cambio el verso 32
nos dice: Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia
de todos. En Hebreos se nos dice, que la sangre de Jesucristo nos limpia
de todo pecado a los que le recibimos, pero a los que la tienen por inmunda son
condenados. Queda claro que aquellos que se condenan no es porque Dios no tenga
misericordia de ellos como nos dice el verso 32 ya citado, sino por rechazar esa
preciosa misericordia ofrecida con tanto Amor y tanto respeto hacia aquellos que
ha creado a su imagen y semejanza. ¿Como un creyente puede sacar estas
deducciones apoyándose en la Soberanía de Dios? Esto es incomprensible, no lo
puedo entender. Y sigue diciendo en la pagina 56, que los que no creen es
porque Dios no quiere que crean, puesto que Él es Soberano y hace lo que le
agrada. En cambio Dios dice: No quiero la muerte del pecador sino que
se arrepienta y viva.
¿Quien es el que dice la verdad, la Palabra de Dios, o las palabras de A.W.PINK
vertidas en ese libro tan controvertido? Conforme estoy leyéndolo voy de asombro
en asombro. Solo Dios sabe el esfuerzo que me está costando para seguir adelante
con su lectura. Pero me veo en la obligación ineludible de seguir firme y
adelante, confiando totalmente en su ayuda revelada expresamente en su Palabra,
pero nunca fuera de ésta. También en su pagina 57 intenta defender sus
deducciones con la cita de Mt.20:15, que dice: “¿No me es lícito hacer lo que
quiero con lo mío?" ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno? En
esta parábola Cristo nos está enseñando, que Él en su Soberanía tiene
misericordia y da por gracia, y no debemos de reprocharle el que así lo haga:
Pues su misericordia es desde la eternidad y hasta la eternidad. En cambio, este
hermano en su ceguera espiritual, sólo ha podido ver en este pasaje, que Dios
hace lo que quiere, perdiendo de vista que el énfasis está en el dar por
gracia el mismo salario, y no en la Soberanía que va implícita en esta.
Los que creen en este tipo de predestinación no entienden cundo la Palabra dice,
que Dios da por gracia su misericordia a quien quiere, y resulta que se la
quiere dar a todos, como ya hemos leído en textos anteriores. Este pasaje encaja
perfectamente con el mal llamado, el buen ladrón. ¿Que cristiano por muy bueno
que sea, aunque halla trabajado en la viña del Señor durante cien años, se
atrevería a reprocharle a Jesús que diera la vida eterna a un malhechor, por
solo haber orado diciéndole; que se acordara de él cuando viniere en su Reino?
Solo creyó en Aquel que en ese justo momento estaba dando su vida en rescate
por la suya. En este Pasaje estamos reflejados todos los seres humanos. El
ladrón que no cree se condena, y el que cree es salvo. Por parte de Dios todo
fue aquí consumado. Ahora le toca al hombre el aceptar o rechazar la vida eterna
que se ofrece por medio del único camino que hay para llegar al Padre:
Jesucristo el justo. Esto que he citado de la Palabra contradice radicalmente
las deducciones vertidas en ese libro, que da la salvación al que Él quiere. Eso
es contradecir su preciosa Soberanía. El ha querido en su Soberanía salvar a
todos los que se arrepienten, diciéndonos: Arrepentíos y convertíos, sino,
todos pereceréis igualmente. Vuelvo a repetir, Dios en su Soberanía no
quiere la muerte del pecador si no todo lo contrario, que se arrepienta y viva.
Por lo tanto Dios no desecha a nadie, pues sería contrario a su Soberano deseo.
Eso sería quebrantar su propia Palabra, que como ella misma dice no puede ser
quebrantada. También desde la pagina 57 hasta la 93 enfatiza que Dios solo
salva a los que Él quiere. Podríamos llenar muchas páginas de textos de la
Palabra de Dios que contradicen tan atrevidas deducciones, de los cuales solo he
mencionado algunas. En la pagina 68 dice, que Dios escogió a quienes escogió
simplemente porque decidió escogerlos. O sea, Dios escoge a quien quiere, y
desprecia a otros aunque su hijo halla muerto por ellos. Esto es atrevido y
peligroso, y daña el fundamento de la sana doctrina de la Iglesia cuando no se
hace un estudio serio de la Palabra de Dios, de la cual tenemos que dar cuentas
a Él.
Si yo, o tú querido lector, tenemos dos hijos y escogemos a uno, estamos
rechazando implícitamente al otro. También se puede analizar al contrario; si
rechazamos a uno, estamos escogiendo al otro. Aquí viene bien el dicho, "de
tanto monta, monta tanto". Yo como padre humano, y que me considero un miserable
pecador y sin merecimientos de ningún tipo, jamás sería capaz de hacer tal
decisión entre mis hijos. Infinitamente menos lo haría nuestro Gran Padre de
Amor y Misericordia, que ya pagó por ellos en la persona de su amado Hijo.
Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo Jehová me recogerá. Sal.26:10. ¬
ESTE ES MI DIOS, EL QUE LA BIBLIA REVELA, PARA QUE SU PATERNIDAD AMOROSA Y
MISERICORDIOSA SEA ENSALZADA Y ALABADA POR TODA LA ETERNIDAD, POR AQUELLOS QUE
HEMOS ACEPTADO SU PRECIOSA INVITACIÓN DE AMOR, SIN NINGÚN MERITO POR NUESTRA
PARTE. (EL JUSTO PAGÓ POR LOS INJUSTOS PARA LLEVARNOS A DIOS)
Podemos preguntarnos: ¿Por que‚ tanto derroche de Amor y Misericordia? La
repuesta es muy sencilla y consoladora para todos los seres humanos. DIOS ES
AMOR, Y NO HAY MAS. Todas las deducciones que se vierten en ese libro que
contradicen lo anteriormente expuesto no vienen de Dios.
Si le predicáramos a un grupo de inconversos y les decimos la opinión que se
vierte en ese libro tan discutido: ¿Cual sería su repuesta? Totalmente nefasta,
y algunos, hasta blasfemarían de ese tipo de dios. Yo he efectuado esa prueba a
título personal, esperando de antemano las repuestas tan negativas que se me
dieron, como era de esperar. Si tu crees en ese tipo de predestinación, cuando
vallas predicarle a inconversos, diles con honestidad desde el principio lo que
tu piensas de Dios; que a unos escoge y a otros no, porque Él quiere. Te aseguro
que te quedarías solo con el púlpito. Eso no se puede concebir por ninguna
criatura de Dios, a pesar de que sean ignorantes. El amor de los humanos aún
inconversos, no llega a tan sublime contradicción. Si te atreves haz la prueba y
te quedarás sorprendidísimo. Eso no es concebible por un Dios de Amor ni por
ninguna de sus criaturas. Es una aberración total y absoluta a la luz de
revelación que nos da su Palabra, la cual tuercen los indoctos para su propia
perdición.
Hay una situación bastante significativa si te hacemos esta pregunta. ¿En tu
primer día de conversión creíste que Dios te escogió a ti y que a otros los dejó
en condenación, a pesar de que su Hijo pagó por todos, por el solo hecho de que
Él es Soberano? Espero que demos a Dios la repuesta con el máximo de sinceridad
y honestidad, puesto que es a Él a quien tenemos que dar cuentas. Estas
deducciones nos han venido después de la conversión, y hasta después de muchos
años de ésta, según me vengo informando. En nuestros primeros pasos de
convertidos hay una candidez preciosa, que me recuerdan estos pasajes: Lc.18:17,
que nos dice: De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un
niño, no entrará en él, Y en 1ª P.2:1-3. Desechando, pues, toda malicia, todo
engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños
recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis
para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor. Otro texto
que concuerda con los anteriores es el de Mt.11:25 y 26 que dice: Te alabo,
Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los
sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. Si, Padre, porque así
te agradó.
Son aquellos que se consideran adultos espirituales y grandes teólogos, los que
nos han trasmitido esa diversidad de doctrinas, que nunca antes estaban, ni en
nuestra mente, ni en nuestro corazón, creando con ellas gran confusión y
división en el Pueblo de Dios, que creyó al mensaje del Evangelio con la
preciosa sencillez de un niño. Yo he tenido conocimiento de esa doctrina tan
controvertida después de muchos años de convertido. ¿Y sabéis por que? Porque en
cuestiones doctrinales solo y exclusivamente las busco en la Biblia que es el
manantial de la verdad de Dios. Así que cuando llegan a mis manos tales
comentarios, procuro rebatirlos con la Palabra, y nunca por otros comentarios
que pueda buscar en contra. Solo Biblia, Biblia y Biblia. Con estos 66 libros me
es suficiente y me queda muchísimo que aprender de ellos. Hace muchos años que
llegué a la conclusión del Profeta: Los muchos libros fatigan la carne. Suelo
decir, que aquellos que escriben muchos libros sobre la Biblia, es porque la
estudian. Luego entonces si nosotros estudiamos en profundidad la Biblia nos
ahorramos de leer los libros. Me refiero más que nada a libros sobre doctrina.
CUAN GRANDE RESPONSABILIDAD DEBERÍA HABER EN TODOS NOSOTROS. Nunca debemos
olvidar que tenemos un enemigo común, que anda como león rugiente mirando a
quien devorar; sabiendo en su sagacidad, que usando la Biblia indebidamente como
lo hizo con Jesús, dividirá al Pueblo de Dios consiguiendo una gran victoria.
Parece ser, que algunos estamos tan consentidos y vanagloriosos en nuestros
propios razonamientos extrabíblicos que perdemos de vista las profundas
amonestaciones de la propia Palabra de Dios, atendiendo a nuevas doctrinas que
nunca edificaron a la Iglesia del Señor, como nos lo confirma la historia tan
desafortunada sobre este asunto. Velemos, oremos, y escudriñemos cada día su
Palabra, para quitar de en medio cualquier viento de doctrina que menoscabe la
unidad del cuerpo de Cristo. Que así sea.
Ese pernicioso libro enseña en la pagina 72 que Cristo no murió por toda la
raza humana, falsea la cita de 1ª P.3:18, diciendo: Que el Justo murió por el
“injusto”. ¡Esto es falso! La Palabra dice, el Justo por los injustos para
llevarnos a Dios. Se entiende claramente que justo no hay nadie, luego
entonces murió por toda la raza humana, puesto que todos somos pecadores, y no
por algunos como se enfatiza de una forma incomprensible y mentirosa. Tengo muy
claro que es el Diablo el que ciega las mentes de algunos hermanos, pero estos
no se dan cuenta, y esta es la gran sutileza de Satanás, el que no se den
cuenta. En su pagina 73, y para hacernos ver sus descabelladas ideas nos dice
lo que sigue: Que si Cristo llevó en su propio cuerpo en el madero los pecados
de todos los hombres sin excepción, ninguno perecerá. Y si Cristo fue "hecho
maldición" por toda la raza de Adán, ninguno será finalmente condenado. Y sigue
diciendo que Dios no puede exigir el pago dos veces, primero de la mano de mi
Sustituto agonizante, y más tarde de la mía. Pero Cristo no satisfizo la deuda
de todos los hombres. Y pone como comparación 1ª P.3:19, que esta fuera del
contexto en el que este hermano nos quiere introducir. Este texto citado dice
todo lo contrario, si lo empezamos a leer desde el verso 18 que dice así:
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecadores, el Justo por los
injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, Pero
vivificado en espíritu; "y sigue el 19" en el cual fue y predicó a los
espíritus encarcelados. ¿A caso esta cita que se nos da, contradice que Jesús ha
muerto por todos? ¿No dice el Justo por los injustos? Aquí no hay
discriminación, puesto que injustos somos toda la raza humana. Podemos observar
la gran ignorancia o perversidad de torcer lo que Dios en su preciosa
MISERICORDIA nos da.
En mis 70 años de edad, y 52 de creyente, jamás podría haberme imaginado ceguera
espiritual tan grañidísima. Con lo sencillo que es el Evangelio cuando nos dice:
Arrepentíos y convertíos sino todos pereceréis igualmente. O esta otra:
Mirad a mí y sed salvos todos los términos de la tierra. ¿Es posible que
algunos no entiendan esto? Dios en su indiscutible Soberanía ha puesto estas
condiciones a toda la raza humana. En ese libro se hace mucho alarde de conocer
la Soberanía de Dios. ¿Por que no aceptan sus planes Soberanos tal y como están
escritos en la Biblia? ¡Increíble, pero esas son sus deducciones tan nefastas!
Voy a poner un ejemplo de lo más sencillo del mundo. Supongamos que un
Laboratorio de los más importantes y ricos del mundo, descubre una medicina para
curar el sida. El Dueño pasa un informe a todos los países del mundo
ofreciéndole ésta totalmente gratuita, con la sola y exclusiva intención de que
todos se salven. Algunos enfermos no pueden entender como se puede dar gratis
una medicina que les pueda salvar la vida, y por lo tanto la rechazan. Otros
creen en ella y además conocen el gran prestigio del Laboratorio, pero no la
quieren aceptar tampoco. Por último hay unos enfermos que conocen al Dueño del
laboratorio creen a Él y como resultado aceptan la medicina y se salvan. Ahora
viene la pregunta más sencilla y simple del mundo ¿Quería el dueño del
Laboratorio que todos fueran salvos? SI. ¿Que condiciones puso el dueño para que
fuese efectiva la medicina? EL TOMARLA. ¿Por que los otros no se
salvaron? El primero dudó de que fuese un regalo, una cosa de tanto valor, y el
segundo lo creía pero no la quiso tomar. ¿Podemos culpar al Dueño por la muerte
de aquellos que no quisieron aceptar su regalo? NO. ¿Se pueden sacar
algunas deducciones de que el Dueño en esa oferta gratuita haga alguna acepción
de personas? NO. Luego entonces, ¿por que mueren algunos? SENCILLA Y
LLANAMENTE PORQUE NO QUISIERON ACEPTARLA. Este es el mensaje del Evangelio
tan sencillo y al mismo tiempo tan profundo, puesto que en nuestra repuesta, va
implícita la vida eterna, o la muerte eterna. Este es el precioso e infalible
mensaje del Evangelio: Predicar las buenas nuevas a toda criatura, y el
que creyere y fuere bautizado será salvo, y el que no creyere será condenado.
¿Quienes somos los hombres para torcer este precioso y Paternal Mensaje de Amor?
El libre albedrío de las criaturas de Dios, es uno de los regalos más preciados
que pueda haber. Dios no ha creado a personas programadas para que le amen como
si fueran un robot o una marioneta. Dios no podría estar satisfecho con personas
a su lado, ni estas contentas al lado de Él, si Él las hubiese programado para
tal fin: Es todo lo contrario: Nos creó a su imagen y semejanza para poder tomar
decisiones para bien o para mal. A Él le alabamos le honramos y le glorificamos,
todos aquellos que hemos reconocido su Amor inmerecido por nuestra parte,
teniendo consciencia de que nuestro amor hacia Él es porque Él nos amó primero.
La salvación de los hombres es por la sola y exclusiva Gracia de Dios para que
nadie se gloríe, y esta no es de nosotros es un don de Dios que se consigue por
medio de la fe. De haber sido programados no habría gozo ni satisfacción por
ningunas de las dos partes. Al habernos creado a su imagen y semejanza la Biblia
afirma que somos dioses, "porque de Dios hemos salido". Y VIO DIOS TODO LO
QUE HABÍA HECHO, Y HE AQUÍ QUE ERA BUENO EN GRAN MANERA. Gn.1:31. ¿A caso
Dios en su Soberanía tan comentada, no ha podido hacer lo que la Biblia dice que
hizo? ¡Jamás dejaré‚ de repetir estas preciosas y consoladoras palabras, puesto
que a mi me han alcanzado! SUJETÓ A TODOS EN DESOBEDIENCIA PARA TENER
MISERICORDIA DE TODOS. ¿Donde está la acepción de personas? Según la Biblia
no existe. Por lo tanto no confundamos a las personas por las cuales murió
Cristo, dejándolas en una gran desesperanza, al no saber si han sido
predestinados para la salvación o no. Solo el pensar que el Dios de Amor, el
Santo, el Justo y el Misericordioso actuara de esta forma, sería lo más horrendo
y contradictorio con todo el Consejo de sus planes eternos, como su Palabra nos
ha demostrado
¡Que Dios reprenda a Satanás, que es el que pone en nuestras mentes tan
disparatados errores para dividir a la Iglesia de Cristo por la cual El murió!
¡QUE TODA LA GLORIA SEA PARA NUESTRO GRAN DIOS Y SALVADOR!